martes, 29 de diciembre de 2009

Zelan hitz egin...

Las frases positivas deben ser usadas a menudo en la educación

Presentamos las frases para una motivación positiva y la consecuente relación con la actitud promovida. Las frases positivas deben ser usadas a menudo. Delante de otras personas aumentan su eficacia; pero, en presencia de hermanos pueden producir celos.


Es recomendable sorprender a los hijos haciendo algo bien y decírselo. Una vez al día es un buen objetivo.

MOTIVACIÓN POSITIVA (frases dichas por los padres a sus hijos)
ACTITUD PROMOVIDA (en los hijos)

Has sido capaz de hacerlo - Soy capaz
Muy bien. Yo sé que lo harás - Soy capaz
No dudo de tu buena intención - Soy bueno
Juan tiene un alto concepto de ti - Juan es mi amigo
Si necesitas algo, pídemelo - Amigo
Sé que lo has hecho sin querer - No lo repetiré
Estoy muy orgulloso de ti - Satisfacción
Sabes que te quiero mucho - Amor
Yo sé que eres bueno - Soy bueno
Te felicito por lo que has hecho - Alegría, ganas de mejorar
Qué sorpresa más buena me has dado - Alegría
Cuando me necesites, yo te ayudaré - Amor
Así me gusta, lo has hecho muy bien - Satisfacción
Noto que cada día eres mejor - Ganas de serlo
Creo lo que me dices, sé que lo harás - Confianza
Sabes que quiero para ti lo mejor - Amor
Tú te mereces lo mejor - Satisfacción
No esperaba menos de ti - Confía en mí
Puedes llegar a donde tú quieras - Puedo hacerlo
Seguro que las próximas notas son mejores - Estudiar más


Artículo de Pablo Garrido. Profesor del Instituto Europeo de Estudios de la Educación

Isilatsunean bizi dira

jueves, 10 de diciembre de 2009

CUENTOS POR LA TOLERANCIA: EL OREJON.


Era su segundo día de clases. Henry se sentó en el primer pupitre del salón, al lado de la ventana, como le recomendó su mamá.
La profesora entró en clase y les dijo "buenos días". Hoy vamos a estudiar algunos animales. Comenzaremos con el asno, ese animal tan útil a la humanidad, fuerte, de largas orejas, y…
"Como Henry", la interrumpió una voz que salía de atrás del salón.

Muchos niños comenzaron a reír ruidosamente y miraban a Henry.
¿Quién dijo eso?, preguntó la profesora, aunque sabía bien quién lo había dicho.
Fue Quique, dijo una niña señalando a su lado a un pequeñín pecoso de cinco años.

Niños, niños, dijo Mily con voz enérgica y poniendo cara de enojo. No deben burlarse de los demás. Eso no está bien y no lo voy a permitir en mi salón. Todos guardaron silencio, pero se oía algunas risitas.

Un rato después una pelota de papel goleó la cabeza de Tomás. Al voltear no vio quién se la había lanzado y nuevamente algunos se reían de él. Decidió no hacer caso a las burlas y continuó mirando las láminas de animales que mostraba Mily. Estaba muy triste pero no lloró.

En el recreo Henry abrió su lonchera y comenzó a comerse el delicioso bocadillo que su mamá le había preparado. Dos niños que estaban cerca le gritaron: "orejón, oye orejón, no comas tanto que va a salirte cola como un asno", y echaron a reír. Otros niños a su alrededor lo miraron y tocando sus propias orejas, sonreían y murmuraban. Henry entendió por primera vez, que de verdad había nacido con sus orejas un poco más grandes. "Como su abuelo Manuel", le había oído decir a su papá una vez.

De pronto se escucharon gritos desde el salón de música, del cual salí mucho humo. Henry se acercó y vio a varios niños encerrados sin poder salir, pues algún niño travieso había colocado un palo de escoba en los cerrojos. A través de los vidrios se veían los rostros de los pequeños llorando, gritando y muy asustados. Dentro algo se estaba quemando y las llamas crecían. Los profesores no se habían dado cuenta del peligro, y ninguno de los niños se atrevía a hacer nada.

Henry, sin dudarlo un segundo, dejó su lonchera y corrió hacia la puerta del salón y a pesar del humo y del calor que salía, agarró la escoba que la trababa y la jaló con fuerza.
Los niños salieron de prisa y todos se pusieron a salvo.
Henry se quedó como un héroe. Todos elogiaron su valor. Los niños que se habían burlado de él estaban apenados.

En casa, Henry contó todo lo sucedido a su familia, por lo que todos estaban orgullosos de él.
Al día siguiente, ningún niño se burló de Henry. Habían entendido que los defectos físicos eran sólo aparentes, pero en cambio el valor de Henry al salvar a sus compañeros era más valioso y digno de admirar.

Cuento de Álvaro Jurado Nieto, Colombia.

martes, 1 de diciembre de 2009

BIBLIOGRAFIA 1

  • Avellanosa Caro, I. y Avellanosa Peña, B. "Los Actores de la Violencia Escolar". Estudios de juventud. Nº 62, (pag. 59-64). 2003.

  • Benítez, J.L. y Justicia, F. "el maltrato entre iguales: descripción y análisis del fenómeno". Revista electrónica de Investigación Psicoeducativa. Nº9 Vol. 4(2), (Pag. 151-170) 2006.

  • Blanco Bembibre, P. Bullingo-test. Vigo: AUTOR-EDITOR. 2005

  • Cerezo Raírez, F. "Variables de personalidad asociadas en la dinámica bullying (agresore versus víctimas) en niños y niñas de 10 a 15 años". Anales de Psicología. Vol. 17 Nº1 (junio). (pag 37-43) 2007

  • Collell, J. y Escudé, C. El maltrato entre alumnos/as. Guía para las familias. 2005